Tinitus





Cae ceniza volcanica, noche de luna creciente, casi completa, blanco el paisaje como nieve sin sabor.
Es tarde lo se, aun siento el rechinar ultrasonico de mis oidos
Miradas y unos cuantos gatos.
No se de donde ha salido, los gatos maúllan y caen adormecidos a sus pies, algunos me llaman gato por eso no me sorprende que yo también sucumba a sus ojos.
No me recuerda los viajes iluminados en la niebla, es oscura y planea ahogarme, de temerle al agua correría, pero el frió me congela las piernas.
¿Será una de esas locas que se creen super heroínas?
Todo de lo blanco y negro a luz de luna, el movimiento de mi mirada saca la sustancia de los colores en todo y ese zumbido, ese zumbido recomfortante.
Desfallecen las manos y el cuerpo, aún no se acaba el tequila, es frío adentro, un flama congela la atmósfera a las cuatro de la mañana.
Le tiemblan las manos, se le estropean los movimientos como LP rayado.
Este lugar se me hace comodo, me toco la entrepierna y me amaso un poco mirandola a los ojos, esos ojos negros grandes que parecen giroscopio.
De color entre la noche no hay ausencia, los sonidos se meten como cascada cromatica entre los poros, filtrandose hasta lo intangible.
Un maullido que se queda ultrasonico, me duele un poco la cabeza y doy tumbos, un estupefaciente a la boca, un tumbo mas en el placer, una nueva muralla helada, un poco de calor en el pene.
Respira y se le nota la columna vertebral.






Here and Here

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